¡Compartir es conocimiento!

Mi nombre es Pedro, al final de este curso completaré mis estudios de Máster en Ingeniería Industrial y me pregunto constantemente “Y entonces, ¿qué?”

Hijo, estudia y podrás dedicarte a lo que quieras

La verdad es que no lo sé, pero sí sé que debéis estar preparados para las oportunidades que os lleguen, no desesperéis. Se rumorea que el dicho de las madres, el clásico “Hijo, estudia y podrás dedicarte a lo que quieras” debería ser modificado ligeramente a “Hijo, hazte amigo de ese niñ@ que su padre algún día pueda enchufarte en su empresa”. No os voy a negar que ayuda tener conocidos en empresas, pero para los que no tenéis esa “suerte”, luchad.

Hijo, hazte amigo de ese niñ@ que su padre algún día pueda enchufarte en su empresa

Los grandes de la historia fueron rechazados en multitud de ocasiones pero hay algo común en ellos, se levantaron una y otra vez en cada caída, “Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo”. Está demostrado que el abejorro aerodinámicamente no puede volar, sin embargo, como él no lo sabe vuela. A todos vosotros que me leéis, quiero serviros de motivación y aconsejaros en todo lo que respecta a la dura vida del ingeniero. Después de 6 años en mi hogar, la universidad, quiero daros unas pautas para que vuestro paso por la universidad y vuestra formación durante estos años sea optimizada y no cometáis los mismos errores que yo. Son como una especie de consejos ingenieriles:

  1. No gastes todo tu tiempo en estudiar y sacar las mejores notas. Haz deporte, queda con los amigos, con tu novio/a y sobre todo disfruta. Intenta sacar las asignaturas pero no te frustres por conseguir notas brillantes ya que una nota no refleja tu inteligencia.
  2. El tiempo que no dediques a estudiar asignaturas de la carrera, aprovéchalo para formarte en temas que no se aborden en la propia carrera, como por ejemplo los idiomas, empezando por un B2 de inglés. Certificaciones de cursos de programas que te gusten y además tengan buena aceptación en el mundo laboral, como por ejemplo Matlab, SolidWorks, Catia, CypeCad, etc. Estos son solo unos pocos ejemplos que se encuentran dentro de una gran variedad. Escoge los que más te llamen la atención y fórmate, solo así te diferenciarás del resto de tu promoción.
  3. El tercer mandamiento ya depende de cada uno. Se trata del grado a escoger, ese run run que te recorre la mente durante más de un año. “Tengo claro que quiero hacer ingeniería, pero no sé cuál de los 300 grados me gusta más”. En mi caso, tenía claro que tiraría por la rama industrial, primer filtro completado, “Ya sólo me quedan 10”. “Me gustan todas, así que tomaré la más general, la que lo aborda todo, la que antes del plan Bolonia era La Crème, INGENIERO INDUSTRIAL SUPERIOR. Ahora lo llaman Tecnologías Industriales pero se abordan las mismas asignaturas por lo que será el equivalente”. Consejo: Antes de decidir, consultad todo esto con la Universidad y enteraos bien de cómo funcionan las cosas, me explico. Tras 6 años en la Universidad puedo afirmar y asegurar que si pudiera volver atrás no haría lo mismo ya que no solo no soy La Crème, sino que además no me puedo colegiar hasta hacer el Máster, mientras que el resto de grados sí. Además, el resto de grados pueden acceder a mi Máster, al cual creía desde un principio que solo se podía acceder con mi título.

Aquí acaban mis mandamientos por el momento y me despido con una frase del gran Andrés Montes: “Porque la vida puede ser maravillosa” y yo añado “a pesar de estudiar Ingeniería”.

 

 

¡Compartir es conocimiento!

Pedro Garre

Estudiante de segundo de Máster en Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Cartagena. Especialidad en Estructuras. Aficionado al modelado e impresión 3D.

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