¡Compartir es conocimiento!

Todos tenemos más o menos claro que los ingenieros son personas que destacan en ciertos campos y tienen una personalidad peculiar, pero ¿Qué es ser ingeniero?

Ser ingeniero no implica ser más inteligente ni tener una capacidad de retención más alta, ni siquiera ser más ingenioso que el resto. Ser ingeniero representa esfuerzo, la negativa a aceptar la existencia de problemas irrealizables, el poder de ponerse frente a cualquier situación y mientras el resto va cayendo, seguir adelante, luchando contra obstáculos que otros consideran imposibles.

Yo soy estudiante de ingeniería y ver como mis compañeros e incluso profesores se ríen del resto de carreras me parece una falta de realismo por su parte. Creemos que somos los mejores únicamente por decir “Estoy estudiando ingeniería” o “Soy ingeniero”. Compañeros, entiendo perfectamente esa rabia interna que nos genera ver como el resto de personas no hace nada con su vida, estudia una semana antes para 5 exámenes y saca todos sin despeinarse demasiado; y luego que nosotros nos tiramos día y noche estudiando con nuestro querido Plan Bolonia, para luego llegar a esos exámenes finales en los que se decide todo y sentir que has malgastado tu tiempo. Hay que sentirse orgulloso de estudiar ingeniería, por supuesto, pero el fallo está en sentirlo a costa del resto. Siéntete orgulloso de luchar, luchar, luchar y finalmente conseguirlo, siéntete orgulloso de dar mil vueltas a problemas complejos, ponerlos del revés y girar la cabeza otras mil veces para verlo desde diferentes puntos de vista y finalmente solucionarlos.

Ser ingeniero implica mucho más que haber aprobado unos exámenes y tener un titulo, más que tener un trabajo increíble o un alto estatus. Ser ingeniero significa que cuando la gente encuentre dificultades sin solución te llamen, no por ser el más inteligente, sino porque saben que tienes la capacidad necesaria, una capacidad que se forja a base de de enfrentarse a situaciones peores y salir airoso de ellas. Y no es que vayas a tener tú la formula secreta para superarlo, sino que vas a ingeniarte la manera de conseguirlo, casi siempre, eso si, vas a necesitar ayuda. Ayuda de un mecánico que conozca perfectamente esta máquina en concreto, de un electricista o incluso ayuda incluso de ese relaciones públicas que te pone en contacto con otra persona. Nunca vas a saberlo todo, ni vas a ser el mejor del mundo, pero que si vas a ser el mejor en relacionar todas esas personas y formar así un engranaje de conocimiento. Sé ese ingeniero con el que todo el mundo quiere trabajar, no te dejes influenciar por el ego que recorre los pasillos, porque un solo ingeniero no consigue cambiar el mundo, en cambio dos, tal vez si.

¡Compartir es conocimiento!

Jaime Marín Lozano

Tengo 19 años y soy estudiante de Ingeniería en Organización Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid. Soy convertidor de 4x4 imaginarias en equivalentes de Thevenin mediante estimación por momentos de un gas ideal, y más concretamente, especialista en mediación entre notas de 4,5 y 5 en eventos aislados de cualquier ayuda divina llamados “revisiones”.

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