¡Compartir es conocimiento!

Existen dos tipos fundamentales de exámenes en las ingenierías (y en casi todas las carreras serias) que son los de desarrollo y los tests. En este artículo te daré unos cuantos consejos para enfrentarte a ambos, cómo abordarlos y salir decentemente del paso.

Partimos siempre de la base de que te has preparado la asignatura lo mejor posible. Has hecho cientos de ejercicios, te sabes la teoría de memoria y no pueden pillarte por ningún sitio. Primer error. Lo fundamental es saber que si los profesores quieren, el examen lo va a suspender todo el mundo. Da prácticamente igual cuánto hayas hecho. Si son _____ (inserte aquí su insulto favorito), no habrá manera de salvarlo.

En cuanto a los tipo test numéricos, suelen poner respuestas parecidas para que te confundas con facilidad. Rara vez vas a encontrar una respuesta descabellada. Más bien, vas a encontrar las respuestas que derivan del primer error más común, del segundo error más común y así sucesivamente hasta el n-ésimo error más común siendo n el número de opciones disponibles. Por ello, es importante saber muy bien qué estás haciendo y por qué. Si te sale la respuesta que crees correcta a la primera, lee de nuevo el enunciado, repasa tus cálculos muy bien: puede que estén intentando colártela, por eso, nunca te fíes de una pregunta que parezca fácil, eso no aquí no existe.

Otra cosa importante es no contestar todas las preguntas a no ser que te juegues un brazo a que están todas bien. Si las respuestas erróneas restan, asegura el 5 antes que intentar sacar un 6 y quedarte en un 4.

Si las preguntas del test son teóricas, poco se puede decir: o te lo sabes o no te lo sabes. Puedo recomendarte en este caso que evites respuestas con expresiones del tipo “siempre” o “nunca”, ya que suele haber siempre excepciones en lo que nos preguntan.

TRUST ME, I’AM AN ENGINEER

En cuanto al contenido, recuerda que todo lo que venga en el material del que te examinas es evaluable: los pies de foto, lo que viene en letra pequeña, fíjate bien en todo. Lo más recóndito de los apuntes te va a entrar. Pasando a los exámenes de desarrollo, te daré unas cuantas cifras que creo que compartirás conmigo: suponiendo lo del principio, es decir, que no lo puedes llevar mejor preparado (o eso crees tú), puedes llegar sin demasiados problemas al 4 o 5 sobre 10. El resto depende de una serie de factores como la llamada “idea feliz”, si te pilla un buen día a la hora de calcular, si te acuerdas de aquel ejercicio del año 1986 que se parece al que te están preguntando, la convocatoria en la que estés, el clima, la rotación terrestre, la alineación de los astros, etc. Ya en serio, es casi imposible clavar un examen en ingeniería. Suponiendo que todos estos factores estén a tu favor, no esperes mucho más de un 8.

Hay que saber muy bien de antemano qué tipo de examen te van a poner en cada asignatura. Entérate al principio y enfoca tu estudio basándote en eso, ya que tu meta es aprobar ese examen. Busca material desde primera hora: exámenes resueltos de años anteriores, apuntes de compañeros, resúmenes y en general todo lo que puedas. Por otro lado, si crees que las clases de esa asignatura no te aportan nada, no vayas. No te sientas mal por no ir. Si haciendo ejercicios por tu cuenta lo entiendes o si el profesor lo que hace es leer en clase diapositivas que ya tienes, no hace ejercicios o cosas por el estilo, deja de asistir y prepárate la asignatura por tu cuenta. Usa las tutorías, que para eso están: son clases personalizadas gratis del profesor que te va a examinar, básicamente; no las subestimes. Todo ello sirve para que puedas estudiar lo mejor posible y esos factores de los que te hablaba antes te influyan lo mínimo o estén a tu favor el día del examen.

Y recuerda esto siempre: No hay asignatura imposible, sino insuficiente estudio. Si alguien ha sido capaz de llegar a la conclusión a la que quieren que llegues, a demostrar ese teorema imposible, a sacar adelante un problema del que, a priori, parece que te faltan más datos. Si alguien ha sido capaz de hacerlo antes que tú, ¿por qué no vas a poder? Saca el pequeño ingeniero que hay en ti y no te subestimes. Puedes con ello, créeme. Vista, suerte y al toro.

¡Compartir es conocimiento!

Juan Carlos Cabezas

Contando con veinte años de edad, proyecto de ingeniero industrial en la Universidad de Sevilla y colaborador en el proyecto IngenieroBoss. Amante incondicional de la música, de las matemáticas y de todo aquello que sea inteligible, exacto y riguroso en su definición. "Los científicos estudian el mundo tal como es; los ingenieros crean el mundo que nunca ha sido".

Mis artículos

Sígueme en mis redes:
Twitter