¡Compartir es conocimiento!

Para ser más precisos voy a hablar sobre la plataforma de VOD llamada Netflix, que desde hace un tiempo ha dado mucho de qué hablar.

Netflix llegó a España el pasado octubre, con un catálogo bastante reducido si lo comparamos con el de Estados Unidos. En un principio fue algo que incomodó a muchos usuarios dado que existían muy pocas opciones a la hora de visualizar contenido, pero poco a poco ha ido creciendo considerablemente hasta situarnos en un punto medio entre todos los países que tienen disponible este sistema online. Un punto positivo a destacar es la incorporación de una actualización reciente que permite visualizar contenido offline a través de su aplicación móvil, copiando el sistema que ya estaba implementado por otro gran servicio de streaming de música: SPOTIFY.

¿El catálogo no es algo escaso?

Tengo que reconocer que antes de usar Netflix, el tiempo que pasaba frente al televisor era muy reducido debido a que prefiero usar el ordenador (contenido dónde y cuándo quiero, sin anuncios…), y si dado este momento ya eran pocas las horas que pasaba frente a nuestra querida amiga del tubo catódico, una vez empecé a utilizar este servicio casi me olvidé de ella por completo. Esto viene a decirnos que Netflix ha revolucionado totalmente el mercado y la forma de consumir televisión, ¿por qué? Porque cuando antes nos negábamos rotundamente a comprar una película, ahora pagamos una suscripción mensual para disfrutar de TODAS LAS QUE QUERAMOS. Sí… has leído bien TODAS LAS PELÍCULAS Y SERIAS QUE QUERAMOS POR UN MISMO PRECIO.

Además, es evidente que ha supuesto un paso importante en la lucha contra la piratería, ya que visualizar contenido de este tipo a través de Internet siempre ha estado asociado a las descargas ilegales, su posterior reproducción y distribución en la red. Por un precio permisible, tienes acceso a todo el catálogo disponible en tu ordenador, Tablet o en tu Smart TV. Aunque los más fanáticos del coleccionismo echarán en falta tener una edición física de cualquier película, no todo el mundo puede permitirse pagar un precio tan elevado para poder ver consumir contenido de forma legal, y no tener que recurrir a la piratería. Es por esto por lo que me parece normal que ante esta situación de indisponibilidad, la gente hiciera un uso “indebido” de Internet. A los precios elevados de las ventas, se suma también (y considero de gran importancia) el precio actual del cine y derivados (hay veces que tengo que decidirme entre pagar matrículas de asignaturas para mi carrera, o por desembolsar una cantidad absurda para sentarme en una butaca incómoda y comer palomitas con una Coca-Cola aguada).

A los precios elevados de las ventas se le suman también los precios desorbitados del cine y derivados.

Tras usar dos meses de prueba, y  pagar la suscripción durante algo más de 5 meses, también he observado que Netflix ha acercado a un gran público la importante cultura cinematográfica, ya que no todo el mundo está acostumbrado, o abierto, a ver películas de cualquier género y llegar a comprender los diferentes calibres de cine que existen, es otro logro muy a tener en cuenta.

Así que si eres ingeniero y tenéis exámenes próximamente, podéis tomar un descanso y disfrutar de las series en, como diría Pablo Escobar, esta blanca Navidad.

¡Compartir es conocimiento!

Adrián Diez Álamo

Actual estudiante de ingeniería informática. Amante de los videojuegos, rock y música punk. Nada como una buena película. Investigador y amigo del inglés. Suelo vivir en las sombras, aunque puedes encontrarme por las redes.

Mis artículos

Sígueme en mis redes:
TwitterFacebook