¡Compartir es conocimiento!

Un ingeniero que se precie habla varios idiomas, pero además, controla multitud de lenguajes. Pese a la polémica que se pueda disparar, siempre habrá un ranking de los principales lenguaje de programación, los diez más usados, los más populares o los que más nos suenen, pero ¿por qué lo son y qué proyectos se llevan a cabo con ellos? Quédate y lo descubrirás. Busquemos donde y cuando sea, siempre encontraremos artículos de revistas, periódicos, blogs, con titulares como: Los diez lenguajes de programación más usados en 2016. En estos rankings siempre suelen haber lenguajes repetidos, como Java, C, C++, Python o JavaScript, pero los demás suelen variar según la fuente, pues bien, nuestra clasificación la completaremos con los más usados en ingeniería, como no podía ser menos.

Aunque no lo parezca, cada error solucionado es un empujón hacia delante

  1.  En primer lugar, tenemos al todo poderoso Java. Pese a las discrepancias desde algunos sectores de la informática, desde su creación en 1995, Sun Microsystems y Oracle han presumido de su gran comunidad, tanto de la oficial, con su ya octava versión de la plataforma de desarrollo como de su comunidad no oficial, entre ellas destaca “StackOverflow”. ¿Por qué Java? Al usar Java, los desarrolladores se aseguran de una cosa, la permanencia de su proyecto a lo largo de un gran periodo de tiempo (casi lo que se tarda en terminar una ingeniería) sin apenas modificaciones y eso repercute en el bolsillo. Además, la posibilidad de aplicar un proyecto Java tanto a una lavadora, como a nuestra PS4, un coche radiocontrol y a las aplicaciones móviles hace que en los últimos años Java esté siempre en las primeras posiciones.
  2. El segundo todopoderoso, el longevo C. Desde que en 1972 viese la luz, no ha dejado de sorprender a cualquiera que se disponga a realizar algo con C. Simplemente sumar 1 + 1 en C ya es sorprendente, no por su nivel de abstracción (que a veces nos da más de un dolor de cabeza) sino por su potencia. A medida que una persona ve la necesidad de usar C, se sorprende más y más. ¿Qué permite hacer C? Prácticamente de todo, con C podemos desde hacer facturas para nuestra empresa, crear un programa que nos calcule el impuesto de la renta y lo rellene automáticamente (también esas becas de las que oímos hablar y nunca llegan) y un extenso etcétera. La capacidad de C para tratar con el hardware lo ha revalorizado con la aparición del Internet Of Things (IoT) dado que muchos ingenieros que conocían C se ven rápidamente incorporados a este mundo.
  3.  C++, Cpp o como lo queráis llamar. “El hijo más afortunado de C” es el que me gusta a mí. C++ no es más que C, con unas cuantas (muchísimas) funciones más, pero que lo acercaban al desarrollador, aumentando así la capacidad de crear en C++ sin saber cómo funcionan las cosas por dentro, cosa que, sí necesitamos saber con C. Puntos fuertes de C++: La comunidad, al igual que Java, C++ cuenta con una gran comunidad, que nos ayudará a salir del paso con ese error de compilación, de esos que nos quitan una semana. ¿Qué hace que C++ esté siempre arriba como para considerar aprenderlo? Generalmente, quien sabe programar en C, fácilmente aprende C++, luego me aventuraría a decir que el aprendizaje de uno, lleva de la mano el otro. Después, hay una gran industria que no se si os suena mucho, la del videojuego; pues bien, si quieres saber cómo funciona por dentro y todo lo que ello conlleva, bienvenido a C++.
  4. Python o The english codding es el lenguaje de programación que más tirón y que con más fuerza ha subido en los últimos años. ¿Por qué esta fascinación con Python? En primer lugar, un breve apunte “El inglés es el idioma más importante del mundo”, seguro que lo habéis oído millones de veces, pues bien, la característica de Python es su legibilidad y su cercanía al inglés, lo que hace que sea uno de los lenguajes de programación más fáciles de aprender para aquellas personas que dominan la lengua de Shakespeare. Otras ventajas son, el código abierto (así nos duele menos el bolsillo), la multiplataforma y la programación miltiparadigma, es decir, todo se puede hacer con Python y además para todos los sistemas, además reduce los dolores de cabeza y las horas frente a la pantalla (ni yo me lo he creído).
  5. JavaScript nació 1995 cuando Netscape quiso incorporar Java a su navegador, así que cualquiera que se aventure a programar en JS notará las similitudes, también adopta parte de la sintaxis de C. Es un lenguaje orientado a la programación web y desde la aparición de AJAX, JS se renovó y volvió para quedarse. JS es usado, principalmente por desarrolladores web como una manera sencilla de “dar vida” a sus webs, pero poco a poco se están realizando verdaderos proyectos que nos facilitan la vida. Imagino que conoceréis “WolframAlpha” (la aplicación con la que muchos hemos aprobado exámenes) o juegos como “agar.io”. Todas ellas se aprovechan un poco de JS y de cómo es interpretado en los navegadores para exprimir al máximo sus utilidades. A partir de ahora, llegan los lenguajes que, bien por X asignatura nos hemos visto en la necesidad de aprender, o porque alguien nos lo recomendó y nos salva de más de un apuro.
  6.  SAGEMATH y MATHLAB. Estamos ante dos grandes sistemas computacionales. No sabría decir cuál es mejor que cual, pero si, que ambos nos ayudan y mucho en nuestro día a día. También nos dan algún que otro quebradero de cabeza, pero al menos vemos los resultados. A medida que avanzamos por su curva de aprendizaje, podemos realizar mejores y/o más óptimos algoritmos y solucionar esos sistemas que tal persona nos ha propuesto, pero claro, hay que saber previamente bastantes matemáticas, no todo es picar código.
  7. R es otro de esos lenguajes que hemos tenido que aprender para cierta asignatura y que pasamos por alto. R es un lenguaje de programación matemática estadístico, pese a que tiene grandes competidores, es bastante sencillo y con pocas horas dedicadas obtendremos magníficos resultados para adjuntar con nuestro estudio.
  8.  FORTRAN es otro viejo amigo de los cálculos, está vigente desde 1956. Es un lenguaje bastante arcaico, teniendo en cuenta que si estamos acostumbrados a una sintaxis más moderna, tendremos bastantes problemas a la hora de querer programar cosas un poco más complejas. Pese a eso, sigue pesando su potencia de computación y con las nuevas opciones de visualización 3D es un lenguaje a tener en cuenta.
  9.  Octave es un lenguaje de programación matemática que posee las mismas funciones y características que MATHLAB y además, su código es totalmente compatible con el entorno de MATHLAB. ¿Qué ventajas tiene? Es GNU personalizable, por lo que muchas universidades desarrollan su propia versión con la cual trabajaran en los laboratorios e imparten docencia con ella. Estoy seguro de que muchos habréis usado más Octave en vuestra universidad que MATHLAB y si no, id preparándoos.
  10.  HTML es ese lenguaje que según a quien preguntes, lo consideran de programación o de maquetado, no entraré en esa disputa debido a que su nombre lo deja bien claro ;). Es bastante usado en las ingenierías, debido que es lo suficientemente simple como para ser impartido en pocas sesiones y que, combinado con CSS, nos “premian” con algún que otro punto extra por realizar “pequeños trabajos” (unas tres mil líneas de código) sobre tal parte de esta asignatura en concreto, y estando en ingeniería bienvenidos sean todos los puntos que podamos rascar.

Para finalizar quiero dejaros una frase para todos los que picáis y picáis código para que al final no compile: Aunque no lo parezca, cada error solucionado es un empujón hacia delante. ¿Me he dejado algún lenguaje importante que debería figurar en la lista? Coméntanos cómo lo ves tú.

¡Compartir es conocimiento!

Manuel Cecilio

Mi nombre es Manuel Cecilio, soy de Sevilla y tengo 21 años. Actualmente curso Ingeniería Informática en la Universidad de Sevilla. Desde que tengo uso de razón, estoy rodeado de tecnología y eso marca mi día a día. Amante del software y del hardware, siempre a la última de la información tecnológica y pendiente de los avances científicos que nos repercuten directamente.

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